Tasas de autismo y TDAH de EE. UU. siguen en aumento

Uno de cada seis niños estadounidenses sufre ahora de una discapacidad del desarrollo como el autismo, un trastorno del aprendizaje o del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según una investigación reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Parece que esa cifra va en aumento. De 1997 a 1999, alrededor del 12.8 por ciento de los niños eran diagnosticados con una discapacidad del desarrollo. Esa cifra aumentó a quince por ciento en 2006 a 2008, o sea 1.8 millones de niños de EE. UU. adicionales.

Gran parte del aumento en los casos parece ser impulsado por las crecientes tasas de autismo y TDAH, señalan los expertos.

“El mensaje más importante es la creciente conciencia de la importancia de esto como problema de salud, uno que tenemos que abordar”, afirmó la autora líder del estudio Coleen Boyle, directora del Centro Nacional de Defectos del Nacimiento y Discapacidades del Desarrollo de EE. UU. “Los niños son nuestro futuro, y muchos de estos niños pueden crecer para convertirse en ciudadanos muy productivos, así que tenemos que invertir en programas que ayuden a facilitar su desarrollo”.

Los investigadores usaron datos de las Encuestas Nacionales de Entrevistas de Salud de 1997 a 2008, una encuesta anual y nacionalmente representativa de los hogares del país. Las encuestas preguntaban a los padres de hijos entre los tres y los 17 años de edad si éstos habían sido diagnosticados con TDAH, discapacidad intelectual, parálisis cerebral, autismo, convulsiones, tartamudeo, pérdida auditiva entre moderada y grave, ceguera, trastornos del aprendizaje y/u otros retrasos en el desarrollo.

Casi diez millones de niños estadounidenses habían sido diagnosticados con una de estas afecciones en 2006 a 2008, según los informes de los padres.

Boyle señaló que gran parte del aumento se ve impulsada por diagnósticos de TDAH y autismo. Alrededor de 7.6 por ciento de los niños fueron diagnosticados con TDAH en 2006 a 2008, frente a 5.7 por ciento en 1997 a 1999. Cerca de 0.74 por ciento de los niños habían recibido un diagnóstico de autismo en 2006 a 2008, frente a 0.19 por ciento en 1997 a 1999.

El número de niños clasificados bajo “otros trastornos del desarrollo”, una categoría general, también amentó de 3.4 a 4.24 por ciento.

Entonces, ¿aumenta el número de niños con discapacidades del desarrollo, o mejora la detección de casos por parte de padres y médicos? Según la Dra. Nancy Murphy, presidenta del Consejo sobre Niños con Discapacidades de la Academia Estadounidense de Pediatría, los aumentos en estas afecciones pueden significar una mayor concienciación de parte de padres, maestros y profesionales de la atención de salud para identificar a los niños con discapacidades y brindarles ayuda.

Esto podría significar que los niños que tal vez podrían haber sido pasados por alto como “lentos” o desobedientes en el pasado podrían ahora recibir cierta ayuda adicional para alcanzar su potencial, afirmó Murphy.

“Habla de que proveedores, educadores y padres están atentos a los problemas de los niños, y esa atención los trae a sistemas que pueden generar diagnósticos”, explicó Murphy. “Hay una mayor disposición a admitir que a un niño está teniendo dificultades, no porque sea un mal niño, sino quizás porque necesita un método de aprendizaje, desarrollo o conducta distinto al que recibe”.

Una pregunta sin respuesta es si esa mayor concienciación y esfuerzos por diagnosticar a los niños es la única explicación, o si realmente hay un mayor porcentaje de niños que nacen con o desarrollan discapacidades como el autismo y el TDAH a principios de la vida.

La investigación ha sugerido que la edad avanzada de los padres, la tecnología de reproducción asistida y mayores número de nacimientos prematuros o prematuros tardíos podrían ser factores en algunas discapacidades del desarrollo, apuntó Boyle. Sin embargo, esas áreas necesitan mucha más investigación, añadió.

Las mejoras en la tecnología médica también significan que los niños nacidos con discapacidades del desarrollo muy graves, como los trastornos neuromusculares o cromosómicos, sobreviven actualmente a afecciones que en el pasado les hubieran quitado la vida. Esto también podría explicar parte del aumento en las cifras, planteó Murphy.

En otros hallazgos, se encontró que los niños eran más propensos que las niñas a tener discapacidades del desarrollo. Los niños hispanos eran los menos propensos a ser diagnosticados con una variedad de discapacidades, en comparación con los niños blancos y los negros.

Los niños con seguro público, sobre todo Medicaid, eran más propensos a sufrir de discapacidades que los que contaban con planes privados de seguro.

Y aunque las tasas de autismo y TDAH habían aumentado, otras afecciones del desarrollo se mantuvieron básicamente igual, entre ellas la ceguera y la discapacidad intelectual, mientras que la pérdida auditiva de moderada a grave mostró un descenso significativo.
FUENTES: Coleen Boyle, Ph.D., director, National Center on Birth Defects and Developmental Disabilities; Nancy Murphy, M.D., associate professor, pediatrics, University of Utah, and chair, American Academy of Pediatrics Council on Children with Disabilities.Pediatrics.

Proyecto PCNE©

Derechos Reservados

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s