Investigaciones sobre la epilepsia

PCNE13A pesar de que las investigaciones han conducido a muchos avances en el conocimiento y el tratamiento de la epilepsia, todavía hay muchas preguntas que no tienen respuesta sobre cómo y porqué surgen las crisis epilépticas, cuál es la mejor forma de tratarlas o prevenirlas y cómo influencian otras actividades cerebrales y el desarrollo del cerebro.

Los investigadores, muchos de los cuales son patrocinados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (National Institute of Neurological Disorders and Stroke o NINDS, por su sigla en inglés), están estudiando todas estas preguntas.

También están trabajando para identificar y probar nuevos medicamentos y otros tratamientos para la epilepsia y saber cómo estos tratamientos afectan la actividad del cerebro y su desarrollo.

El Programa de Análisis Exploratorio de Anticonvulsivantes del NINDS (Anticonvulsant Screening Program o ASP, por su sigla en inglés) estudia la posibilidad del desarrollo de nuevas terapias con el objetivo de mejorar los tratamientos para los pacientes con epilepsia. Desde su inicio en 1975, se han creado más de 390 asociaciones público-privadas.

Estas asociaciones han permitido contar con los últimos avances tecnológicos para el análisis de más 25.000 compuestos para determinar su posible uso como medicamentos antiepilépticos. Este esfuerzo patrocinado por el gobierno ha ayudado al desarrollo de cinco medicamentos que tienen ahora aprobación para su uso en los Estados Unidos.

También ha ayudado en el descubrimiento y la determinación del conjunto de características de seis nuevos compuestos que actualmente están en diferentes etapas del desarrollo clínico. Además de la realización de pruebas para encontrar terapias más eficaces y seguras, el Programa se encuentra diseñando y validando nuevos modelos que algún día pueden descubrir terapias que intervienen la enfermedad misma, así como modelos para la epilepsia resistente o refractaria.

Los científicos continúan estudiando la forma en que los neurotransmisores excitadores e inhibidores interactúan con las células cerebrales para controlar las emisiones nerviosas. Ellos pueden aplicar diferentes sustancias químicas a los cultivos de neuronas en recipientes de laboratorio para estudiar la forma en que estas sustancias químicas influencian la actividad neuronal. También están estudiando cómo la glía y otras células no neuronales en el cerebro contribuyen a las crisis epilépticas. Esta investigación puede conducir a la creación de nuevos medicamentos y al descubrimiento de otras formas de tratar las crisis.

Los investigadores también están trabajando para identificar los genes que pueden influenciar de alguna forma la epilepsia. La identificación de estos genes puede revelar los procesos químicos subyacentes que influencian la epilepsia y señalar nuevas formas de prevenir o de tratar este trastorno. Los investigadores también pueden estudiar ratas y ratones que no tengan ciertos genes o que tengan copias anormales de los mismos, para determinar cómo esos genes afectan el desarrollo normal del cerebro y su resistencia a los daños producidos por enfermedades y otros factores ambientales. En el futuro, los investigadores pueden estar en capacidad de utilizar paneles de fragmentos de genes, llamados “chip genéticos”, para determinar la composición genética de cada persona. Esta información puede permitirles a los médicos prevenir la epilepsia o predecir cuáles serán los tratamientos más beneficiosos.

Los médicos se encuentran ahora experimentando con varios tipos nuevos de terapias contra la epilepsia. En un estudio clínico preliminar, los médicos han empezado a trasplantar neuronas fetales de cerdo, que producen GABA (ácido gammaaminobutírico), a los cerebros de pacientes, para establecer si los trasplantes celulares pueden servir para controlar las crisis.

Las investigaciones preliminares indican que los trasplantes de células madre pueden ser beneficiosos para tratar la epilepsia. La investigación que muestra que el cerebro sufre cambios sutiles antes del inicio de una convulsión ha llevado a la creación del prototipo de un dispositivo que puede estar en capacidad de predecir la aparición de las convulsiones hasta 3 minutos antes de ocurran. Si este dispositivo funciona, podría reducir enormemente el riesgo de lesiones pues les permitiría a las personas ir a un área segura antes de que se inicien las convulsiones.

Este tipo de dispositivo también puede conectarse a una bomba de tratamiento u otro dispositivo que administre automáticamente un medicamento antiepiléptico o envíe un impulso eléctrico para prevenir las crisis epilépticas.

Los investigadores se encuentran constantemente mejorando la imagen de resonancia magnética (RM) y otros estudios de imágenes cerebrales. La realización de pruebas de formación de imágenes antes de la cirugía puede guiar a los médicos al tejido cerebral anormal y alejarlos de partes esenciales del cerebro. Los investigadores también están utilizando escáneres cerebrales como los magnetoencefalogramas (MEG) y la espectroscopia por resonancia magnética (ERM) para identificar y estudiar problemas sutiles en el cerebro que, de otra forma, no podrían ser detectados. Sus hallazgos pueden conducir a un mejor conocimiento sobre la epilepsia y a saber la mejor forma en que debe ser tratada.

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J.A.Meschwitz

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